Simeó Rabasa, intuyó que la bicicleta acabaría siendo el vehículo del futuro. Este artefacto de dos ruedas lo tenía impresionado. Era racionalmente perfecto. No consumía, podía soportar peso y era la forma mas divertida de viajar. Creia tanto en ella que en el año 1922 fundó su propia marca de bicicletas, Rabasa y pedaleó con ella durante más de 70 años.

Su nieto, Albert Adami Rabasa, ha heredado su sueño.

Él siempre entendido la bicicleta como un compromiso con un estilo de vida y con el entorno. Respetando el silencio, saludando al pasar.

Por eso quiere continuar el propósito de universalizar el uso de la bicicleta en el entorno urbano. Dada la situación en las actuales ciudades, es del todo necesario.

Rabasa inicia un nuevo ciclo. Una nueva revolución. Y nueva porque lo hace mediante nuevos modelos de bicicleta que representan una original respuesta a las actuales necesidades de movilidad en la urbe y a sus diferentes usuarios. Eficiencia y diversión al movernos. Esa es la clave.
Rabasa también continuará siendo fiel a los valores que la vieron nacer: Bicicletas resistentes que combinan utilidad y entretenimiento. La ambición vuelve a ser la misma. Simplificar la complejidad.